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AGENDA
#26
Democracia obrera o democracia
orgánica
Las estructuras políticas de los dos
últimos siglos han mostrado su ineficacia. La llamada democracia representativa,
el capitalismo liberal, el capitalismo de estado y el paternalismo estatal han
caducado, son entelequias institucionales que se sostienen por inercia.
El sindicato por su capacidad de
generar energías en forma efectiva desde su nacimiento en la primera
revolución industrial, es la entidad social que por su capacidad evolutiva
puede generar una nueva institucionalidad democrática, que pudieramos llamar
democracia obrera, democracia orgánica, o de cualquier otro modo. El
calificativo no es lo importante, lo importante es la afirmación de la voluntad
de trabajar para que el poder político sea ejercido progresivamente por los
organismos en la base social, y los beneficios económicos que la sociedad
engendra sean apropiadamente asignados a los objetivos de su crecimiento
económico.
Es posible que sea necesario, al objeto
de la adecuada interpretación del tema de estas notas, explicar el sentido que
damos a los términos: democracia y crecimiento económico.
Democracia no es un torneo periódico
en que unas organizaciones llamadas partidos postulan candidatos a posiciones en
los distintos niveles de gobierno, y donde una personas llamadas electores votan
por sus amigos, los amigos de sus amigos, o por aquellos que mas publicidad
reciben o les resultan más simpáticos. Democracia es un ordenamiento jurídico
legitimado por la voluntad conscientemente expresada. El grado de legitimidad
jurídica será directamente proporcional al grado de participación no
manipulada de los integrantes de la sociedad.
Crecimiento económico es la cuantia en
que el aumento del producto o renta real en una economía de desempleo
decreciente, sea empleado en la inversión productiva, servicios sociales,
educación, promoción cultural y salud pública.
Establecida la interpretación que los
social-revolucionarios damos a los términos democracia y crecimiento económico,
vamos hablar del sindicato que ha de ser columna vertebral de la democracia
obrera o democracia orgánica que proyectamos.
Hemos expresado que la acción social
que realizamos está dirigida a la destatización de la sociedad y la
socialización del estado. Expresado de otra forma podemos decir, revertir el
actual proceso haciendo que el poder político sea ejercido por los organismos
en la base social: municipios, sindicatos, asociaciones de campesinos,
universidades y aquellos otros con la adecuada representatividad que se crearen
en el proceso político de reencauzamiento de la Revolución Cubana que ya
tímidamente se insinúa.
El tema central de esta nota ha de ser
comentar sobre el sindicato, su perpetua evolución y su proyección para la
nueva sociedad. El sindicato es un fenómeno espontaneo en el desarrollo social
y que ha trascendido a un grado tal que, en determinadas sociedades -como la
cubana-, se convierte en necesidad para su evolución e institucionalización al
efecto de lograr una democracias real cuando el actual régimen o el próximo
evolucione a un estado social de derecho.
Los social-revolucionarios comprendemos
que el nuevo siglo ha de ser el tenso enlace de conjunción dialéctica entre
crecimiento económico y realización del hombre en sociedad. Consideramos
además que el sindicato institución representativa del mundo del trabajo,
directamente vinculada a la producción y los servicios, constituye la base
social mas amplia que ha de conducir a una nueva civilización del trabajo.
La estabilidad social y el crecimiento
económico, se conjuga con las garantías del ejercicio de los derechos sociales,
entre los cuales se incluye, por supuesto, la satisfacción de las necesidades
vitales y espirituales del trabajador y su familia.
Es obvio señalar que la multiplicidad
de organizaciones sindicales da lugar a rivalidades que son ajenas a los fines
mismos de la organización, y conlleva una inestabilidad social que afecta la
elaboración y puesta en práctica de proyectos a largo plazo para un
crecimiento económico sostenido. El sindicato ha de institucionalizarse como
órgano de derecho público y por esa condición no puede haber dualidad en una
comunidad del trabajo, como no puede haber mas de un gobierno municipal en un
determinado territorio, o mas de un Consejo Universitario en una universidad.
El sindicato ha evolucionado
dramáticamente. En Cuba, especialmente, ha tenido transformaciones muy
peculiares, que se han fijado como una proposición histórica, y que conforman
un ideario programático al cual calificamos de social-revolucionario.
El nombre de "sindicato", en
otras sociedades, se emplea para referirse a distintas entidades jurídicas. En
Cuba, la legislación figuraba bajo tal denominación a las organizaciones
representativas de los trabajadores.
Pudiera decirse, en síntesis muy
apretada, que el movimiento obreros se inició por acciones espontánea de
protesta -la huelga de los canteros en 1574- sin pretender constituir
asociaciones permanentes, era una reacción a las condiciones sociales
intolerables. Después, logró un avance cualitativamente importante cuando se
crearon las organizaciones de ayuda mutua, fundamentada en la solidaridad -
"Sociedad de Socorros Mutuos de Honrados Artesanos" fundada en 1857 en
el barrios habanero de Jesús Maria.-
La evolución se acelera al llegarse a
la conclusión de que la comunidad del trabajo tiene intereses propios; y que el
empresario y el trabajador tienen posiciones dialécticas antagónicas en cuanto
el salario y la participación en la producción y el servicio.
En 1934, en Cuba durante el gobierno
revolucionario, y los años subsiguientes se institucionaliza la orientación
social-revolucionaria del sindicato. El Tribunal Supremo de Justicia resuelve
que es órgano de derecho publico y mediante decretos leyes y sentencias
judiciales se estable la condición de asesor en materia socio económica del
Ministerio del Trabajo, su condición de institución no partidista, y que sus
atribuciones trascienden a la defensa de los intereses de sus representados en
las relaciones obrero-patronales ya que sus actividades han de orientarse al
mejoramiento y progreso en el orden material y moral de sus integrantes. Al
consagrarse que el sindicato representa legalmente a los trabajadores de su
centro de trabajo ante la sociedad, y al prohibirse el paralelismo sindical;
quedó instituido que el sindicato no es una organización de trabajadores sino
la representación de la comunidad del trabajo.
En Cuba hoy en consecuencia de la
involución en el actual régimen de las organizaciones de los trabajadores, han
perdido prestigio ante la opinión pública nacional; pero confiamos que,
superadas las presentes condiciones, lograrán un desarrollo superior a partir
de las modificaciones estructurales que la sociedad demanda y las experiencias
adquiridas en estas décadas de convulsión histórica.
Al triunfo insurreccional del 1 de
enero de 1959, institucionalmente estaba apto el movimiento de los trabajadores
organizados para asumir el rol que le corresponde en una democracia obrera. Hoy
mediante la represión y la coacción primero, y después por norma
constitucional, convirtió a la Central de Trabajadores de Cuba en un aparato
burocrático coactivo subordinada al Partido Comunista de Cuba, invalidando su
representatividad y su tradición histórica de más de un siglo. No obstante
ello, en las asambleas de trabajadores, se respira mayor creatividad y un menor
grado de subordinación que en cualquier otra actividad asamblearia del actual
régimen; esto mismo ofrece indicios adecuados, -conjuntamente con la
proyección histórica del movimiento obrero y la necesidad de crear una fuerte
estructura social- para la creación de la democracia obrera por la que
trabajamos.
La sindicalización ha de ser un
derecho ejercitable por el trabajador, sin que el ejercicio o no del mismo
conlleve ser afectado en sus beneficios laborales o sufrir medidas coactivas de
otra índole.
El sindicato órgano de derecho
público representativo de la comunidad del trabajo, autónomo, no partidista y
democrático, atendiendo a sus características laborales se constituirá en
cada centro de trabajo como norma general y en casos excepcionales por área
territorial o de empresas.
El sindicato ha de participar por si
mismo o mediante sur órganos representativos en todas las instituciones de
dirección a nivel municipal, regional, provincial o nacional que adopten
decisiones en materia económica, salud publica, seguridad social, educación o
promoción cultural. Al efecto del ejercicio de sus funciones y eficacia , los
sindicatos o sus representantes estableciendo facultades regladas constituirán
direciones a nivel local o regional, federaciones de industria o servicios a
nivel sectorial, y la Confederación de Trabajadores de Cuba a nivel nacional.
Reiteramos , aunque históricamente el
movimiento obrero cubano no lo necesita, que proclamamos el derecho irrenuciable
del movimiento obrero organizado de concertar convenios colectivos de trabajo en
cada empresa sin importar la naturaleza de la misma, y de ejercer la
representatividad de la comunidad de los trabajadores plenamente en todos los
niveles de gobierno y de dirección, rechazamos la intromisión partidista en
las actividades sindicales y llamamos a todos a la creación de la democracia
obrera que hemos de establecer en Cuba superado el actual gobierno.
Algunas notas en respuesta a
comentarios en relación al sindicato
En primer término hemos de evitar el
error frecuente de utilizar indistintamente los términos "sindicato"
y "gremio". El gremio fue una organización de carácter profesional,
que adquirió carácter institucional para fines mercantiles, religiosos y
fraternales, nunca clasistas desde el punto de vista económico social. La
vinculación clasista, tal como la entendemos los social-revolucionarios y como
se proyecta en la época moderna, estuvo fuera de su naturaleza jurídica y de
su ámbito.
Nada nos dice el estudio etimológico y
semántico el vocablo. El sindicato es un fenómeno asociativo consecuencia de
la sociedad capitalista. Es el fenómeno de mayor espontaneidad que se ha
producido en la historia social, producto de la concentración industrial que
creó las condiciones psico-sociales para concebir la asociación -el sindicato-
como instrumento permanente de defensa y ataque ante las imposiciones que se
establecían por parte de la empresa cuando la primera revolución industrial.
"Nace del trabajo, sobre todo, del trabajo en grandes fábricas, y nace
para intervenir en su vida. Bien fijando condiciones de facto, bien actuando
legalmente en la celebración de convenios, que constituirán normas colectiva
de concreta vigencia, ha sido órgano decisivo en la aparición de la moderna
rama de derecho", así fue precisado por el eminente profesor español
Pérez Botija.
El sindicato no es un movimiento de
reforma, ni un partido político, ni un intento revolucionario, ni un programa
legislativo. Es el órgano de derecho público que, en representación de la
comunidad del trabajo, ha de participar, en ejercicio de su representación, en
todos los asuntos públicos que afectan a los trabajadores. Cualquiera que fuere
su situación, su función primordial es atender los problemas de fijar las
condiciones de trabajo y de concertar los convenios laborales que constituyen su
razón de origen.
De acuerdo con lo expresado en el
párrafo anterior podemos considerar el salto cualitativo que ha de dar el
sindicato en las próximas décadas. De asociación de trabajadores en defensa
de los intereses de sus asociados en relación dialéctica con los empresarios
para la gestión económica a órgano de derecho publico representante de la
comunidad del trabajo, no partidista y democrático participante en las
decisiones de carácter socio-económico que afecten al trabajador y su familia.
¿ Un sindicato tiene que tener
funciones de dirección en la sociedad? ¿ Cuales ? ¿por que? El sindicato es
algo que permite coordinar una lucha, y articular la solidaridad de clase y que
tal como están burocratizados, más bien la impiden que la coordinan.
Iniciando la respuesta por su
afirmación final, estamos de acuerdo. El sindicato a nivel internacional han de
dar un salto cualitativo. Es decir, de organización de lucha frente a los
intereses empresariales que utilizan a gobiernos contra la clase trabajadora,
deberán convertirse en órganos representativos de la comunidad del trabajo.
Para el logro de esa proyección, han
de ser órganos de derecho público no partidistas, democráticos y autónomos.
En consecuencia de esa institucionalidad -representantes de la comunidad del
trabajo- han de participar en todos los organismos que sus decisiones afecten a
la comunidad o a miembros de la comunidad. No hay fundamento para considerar que
el sindicato no participe en las decisiones de política económica, promoción
cultural, desarrollo de programas educacionales y de aquello que afecten la
seguridad social o la salud de sus representados.
No se trata de eliminar el estado, se
trata de socializar el estado, lo cual es concepto opuesto a estatizar la
sociedad.
En cuanto a las experiencias creadoras
del sindicalismo cubano, me refiero a una larga acción sindical de muchas
décadas que logró avances significativos hacia el logro de su intervención en
funciones de dirección de la sociedad. El convenio del trabajo no afectado
porque la empresa haya cambiado de propiedad, estableciendo que los mismos no
estaba regulado por el Código Civil, ya que el sindicato y el derecho laboral
era materia de derecho publico. Intervención en la dirección de instituciones
de seguridad social y de planificación económica etc. *****
Los sindicatos en España no puede
representar a todo el colectivo de trabajadores cuando la afiliación no llega
al 20% de los trabajadores.¿cómo los sindicatos pueden firmar convenios,
acuerdo con empresario para las regulaciones de empleo, con el gobierno firmar
medidas de fomento etc. etc; etc; cuando no tienen el apoyo de los trabajadores?
Hoy los afiliados al sindicato trabajan
en su mayoría en bancos y en la administración, llevan chaqueta y corbata, y
sus intereses son muy diferentes de los que defendían los sindicatos a finales
del siglo XIX por tanto los sindicatos deben adaptarse a los nuevos tiempos.
Hemos expresado en diversas ocasiones
que es necesario y oportuno que el sindicato haga el salto cualitativo oportuno
no solo en defensa de sus intereses sociales, sino para que pueda ser el
instrumento eficaz frente a la globalización. El sindicato debe de adaptarse a
los nuevos tiempos.
Me informan que en España la
afiliación sindical no llega al 20 % de la afiliación de los trabajadores.
Esto muestra de ser cierto que los activistas sociales han hecho un pobre
trabajo y las organizaciones sindicales estan aún haciéndolo peor, y que hay
que hacer un vigoroso esfuerzo para modificar no solo la legislación del
trabajo sino la legislación que regula las organizaciones sindicales.
No obstante lo expresado, en modo
alguno la función de los sindicatos pueda ser cuestionada en cuanto los
convenios colectivos de trabajo, su participación en cuanto la seguridad social
y la dirección económica del país.
Es una verdad de perogruyo decir que el
peor sindicato es mejor que ningún sindicato. Y que el trabajador como está en
condiciones de indefensión en su relación con la patronal para acordar un
convenio individual del trabajo.
Y por último cuestionar la
representatividad del sindicato por la pobre participación de los trabajadores
en el mismo es como alegar que los gobiernos de las municipalidades, gobiernos
regionales o legislaturas no tienen legitimidad sus regulaciones, decretos o
leyes por que la participación de los electores fue muy pobre y la votación de
los funcionarios electos no fue adecuadamente representativa.
Nos comentan saco y corbata....
Una especie en extinción en Argentina. Estamos cambiando la ropa por cadenas y
grilletes........ Mientras en Europa se discute la reducción de la jornada
laboral, aquí hemos vuelto a discutir los limites de la jornada laboral. Que en
los casos de la gente que aún conserva la fuente laboral, hace rato que supera
largamente las nueve o diez horas de trabajo..... muchos supermercados y bancos
exigen horas extras y el trabajo durante fines de semana y feriados, sin el pago
de compensaciones correspondientes.
Es triste y dramático que la demanda
por la jornada de ocho horas diarias de trabajo dos siglos después, se
convierta en demanda de los trabajadores en América. Por supuesto que el
salario de esas ocho horas sean el adecuado para satisfacer las necesidades del
trabajador y su familia. No es necesario decir que esta situación agravará de
continuar las políticas liberales establecidas en estas últimas décadas y el
efecto de la llamada "Globalización" que se intenta imponer a toda la
humanidad.
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