PARTIDO SOCIAL-REVOLUCIONARIO
DEMOCRÁTICO DE CUBA

ATENEO #42


La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es la verdadera fuente del mal
¿ Por que socialismo ?

Albert Einstein

Publicado en Monthly Review, Nueva York, mayo de 1949 / Argos Is- Miami, inc / Aporrea
Reproducido por Marcos J. Concepción Director de ARGOS.
Nota de aporrea: Este artículo escrito por Einstein en 1949, todavía está fresco y relevante hoy en día.


¿Debe quien no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí.

Permítasenos primero considerar la cuestión desde el punto de vista del conocimiento científico. Puede parecer que no haya diferencias metodológicas esenciales entre la astronomía y la economía: los científicos en ambos campos procuran descubrir leyes de aceptabilidad general para un grupo circunscrito de fenómenos para hacer la interconexión de estos fenómenos tan claramente comprensible como sea posible. Pero en realidad estas diferencias metodológicas existen.

El descubrimiento de leyes generales en el campo de la economía es difícil porque la observación de fenómenos económicos es afectada a menudo por muchos factores que son difícilmente evaluables por separado. Además, la experiencia que se ha acumulado desde el principio del llamado período civilizado de la historia humana -como es bien sabido- ha sido influida y limitada en gran parte por causas que no son de ninguna manera exclusivamente económicas en su origen. Por ejemplo, la mayoría de los grandes estados de la historia debieron su existencia a la conquista. Los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado. Se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra y designaron un sacerdocio de entre sus propias filas. Los sacerdotes, con el control de la educación, hicieron de la división de la sociedad en clases una institución permanente y crearon un sistema de valores por el cual la gente estaba a partir de entonces, en gran medida de forma inconsciente, dirigida en su comportamiento social.

Pero la tradición histórica es, como se dice, de ayer; en ninguna parte hemos superado realmente lo que Thorstein Veblen llamó "la fase depredadora" del desarrollo humano. Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro.

En segundo lugar, el socialismo está guiado hacia un fin ético-social. La ciencia, sin embargo, no puede establecer fines e, incluso menos, inculcarlos en los seres humanos; la ciencia puede proveer los medios con los que lograr ciertos fines. Pero los fines por sí mismos son concebidos por personas con altos ideales éticos y -si estos fines no son endebles, sino vitales y vigorosos- son adoptados y llevados adelante por muchos seres humanos quienes, de forma semi-inconsciente, determinan la evolución lenta de la sociedad.

Por estas razones, no debemos sobrestimar la ciencia y los métodos científicos cuando se trata de problemas humanos; y no debemos asumir que los expertos son los únicos que tienen derecho a expresarse en las cuestiones que afectan a la organización de la sociedad. Muchas voces han afirmado desde hace tiempo que la sociedad humana está pasando por una crisis, que su estabilidad ha sido gravemente dañada. Es característico de tal situación que los individuos se sienten indiferentes o incluso hostiles hacia el grupo, pequeño o grande, al que pertenecen. Como ilustración, déjenme recordar aquí una experiencia personal. Discutí recientemente con un hombre inteligente y bien dispuesto la amenaza de otra guerra, que en mi opinión pondría en peligro seriamente la existencia de la humanidad, y subrayé que solamente una organización supranacional ofrecería protección frente a ese peligro. Frente a eso mi visitante, muy calmado y tranquilo, me dijo: "¿Por qué se opone usted tan profundamente a la desaparición de la raza humana?"

Estoy seguro de que hace tan solo un siglo nadie habría hecho tan ligeramente una declaración de esta clase. Es la declaración de un hombre que se ha esforzado inútilmente en lograr un equilibrio interior y que tiene más o menos perdida la esperanza de conseguirlo. Es la expresión de la soledad dolorosa y del aislamiento que mucha gente está sufriendo en la actualidad. ¿Cuál es la causa? ¿Hay una salida?

Es fácil plantear estas preguntas, pero difícil contestarlas con seguridad. Debo intentarlo, sin embargo, lo mejor que pueda, aunque soy muy consciente del hecho de que nuestros sentimientos y esfuerzos son a menudo contradictorios y obscuros y que no pueden expresarse en fórmulas fáciles y simples.

El hombre es, a la vez, un ser solitario y un ser social. Como ser solitario, procura proteger su propia existencia y la de los que estén más cercanos a él, para satisfacer sus deseos personales, y para desarrollar sus capacidades naturales. Como ser social, intenta ganar el reconocimiento y el afecto de sus compañeros humanos, para compartir sus placeres, para confortarlos en sus dolores, y para mejorar sus condiciones de vida. Solamente la existencia de estos diferentes y frecuentemente contradictorios objetivos por el carácter especial del hombre, y su combinación específica determina el grado con el cual un individuo puede alcanzar un equilibrio interno y puede contribuir al bienestar de la sociedad.

Es muy posible que la fuerza relativa de estas dos pulsiones esté, en lo fundamental, fijada hereditariamente. Pero la personalidad que finalmente emerge está determinada en gran parte por el ambiente en el cual un hombre se encuentra durante su desarrollo, por la estructura de la sociedad en la que crece, por la tradición de esa sociedad, y por su valoración de los tipos particulares de comportamiento. El concepto abstracto "sociedad" significa para el ser humano individual la suma total de sus relaciones directas e indirectas con sus contemporáneos y con todas las personas de generaciones anteriores. El individuo puede pensar, sentirse, esforzarse, y trabajar por sí mismo; pero él depende tanto de la sociedad -en su existencia física, intelectual, y emocional- que es imposible concebirlo, o entenderlo, fuera del marco de la sociedad. Es la "sociedad" la que provee al hombre de alimento, hogar, herramientas de trabajo, lenguaje, formas de pensamiento, y la mayoría del contenido de su pensamiento; su vida es posible por el trabajo y las realizaciones de los muchos millones en el pasado y en el presente que se ocultan detrás de la pequeña palabra "sociedad".

Es evidente, por lo tanto, que la dependencia del individuo de la sociedad es un hecho que no puede ser suprimido -exactamente como en el caso de las hormigas y de las abejas. Sin embargo, mientras que la vida de las hormigas y de las abejas está fijada con rigidez en el más pequeño detalle, los instintos hereditarios, el patrón social y las correlaciones de los seres humanos son muy susceptibles de cambio. La memoria, la capacidad de hacer combinaciones, el regalo de la comunicación oral han hecho posible progresos entre los seres humanos que son dictados por necesidades biológicas. Tales progresos se manifiestan en tradiciones, instituciones, y organizaciones; en la literatura; en las realizaciones científicas e ingenieriles; en las obras de arte. Esto explica que, en cierto sentido, el hombre puede influir en su vida y que puede jugar un papel en este proceso el pensamiento consciente y los deseos.

El hombre adquiere en el nacimiento, de forma hereditaria, una constitución biológica que debemos considerar fija e inalterable, incluyendo los impulsos naturales que son característicos de la especie humana. Además, durante su vida, adquiere una constitución cultural que adopta de la sociedad con la comunicación y a través de muchas otras clases de influencia. Es esta constitución cultural la que, con el paso del tiempo, puede cambiar y la que determina en un grado muy importante la relación entre el individuo y la sociedad como la antropología moderna nos ha enseñado, con la investigación comparativa de las llamadas culturas primitivas, que el comportamiento social de seres humanos puede diferenciar grandemente, dependiendo de patrones culturales que prevalecen y de los tipos de organización que predominan en la sociedad. Es en esto en lo que los que se están esforzando en mejorar la suerte del hombre pueden basar sus esperanzas: los seres humanos no están condenados, por su constitución biológica, a aniquilarse o a estar a la merced de un destino cruel, infligido por ellos mismos.

Si nos preguntamos cómo la estructura de la sociedad y de la actitud cultural del hombre deben ser cambiadas para hacer la vida humana tan satisfactoria como sea posible, debemos ser constantemente conscientes del hecho de que hay ciertas condiciones que no podemos modificar. Como mencioné antes, la naturaleza biológica del hombre es, para todos los efectos prácticos, inmodificable. Además, los progresos tecnológicos y demográficos de los últimos siglos han creado condiciones que están aquí para quedarse. En poblaciones relativamente densas asentadas con bienes que son imprescindibles para su existencia continuada, una división del trabajo extrema y un aparato altamente productivo son absolutamente necesarios. Los tiempos -que, mirando hacia atrás, parecen tan idílicos- en los que individuos o grupos relativamente pequeños podían ser totalmente autosuficientes se han ido para siempre. Es solo una leve exageración decir que la humanidad ahora constituye incluso una comunidad planetaria de producción y consumo.

Ahora he alcanzado el punto donde puedo indicar brevemente lo que para mí constituye la esencia de la crisis de nuestro tiempo. Se refiere a la relación del individuo con la sociedad. El individuo es más consciente que nunca de su dependencia de sociedad. Pero él no ve la dependencia como un hecho positivo, como un lazo orgánico, como una fuerza protectora, sino como algo que amenaza sus derechos naturales, o incluso su existencia económica. Por otra parte, su posición en la sociedad es tal que sus pulsiones egoístas se están acentuando constantemente, mientras que sus pulsiones sociales, que son por naturaleza más débiles, se deterioran progresivamente. Todos los seres humanos, cualquiera que sea su posición en la sociedad, están sufriendo este proceso de deterioro. Los presos a sabiendas de su propio egoísmo, se sienten inseguros, solos, y privados del disfrute ingenuo, simple, y sencillo de la vida. El hombre sólo puede encontrar sentido a su vida, corta y arriesgada como es, dedicándose a la sociedad.

La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una comunidad enorme de productores que se están esforzando incesantemente privándose de los frutos de su trabajo colectivo -no por la fuerza, sino en general en conformidad fiel con reglas legalmente establecidas. A este respecto, es importante señalar que los medios de producción -es decir, la capacidad productiva entera que es necesaria para producir bienes de consumo tanto como capital adicional- puede legalmente ser, y en su mayor parte es, propiedad privada de particulares.

En aras de la simplicidad, en la discusión que sigue llamaré "trabajadores" a todos los que no compartan la propiedad de los medios de producción - aunque esto no corresponda al uso habitual del término. Los propietarios de los medios de producción están en posición de comprar la fuerza de trabajo del trabajador. Usando los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes que se convierten en propiedad del capitalista. El punto esencial en este proceso es la relación entre lo que produce el trabajador y lo que le es pagado, ambos medidos en valor real. En cuanto que el contrato de trabajo es "libre", lo que el trabajador recibe está determinado no por el valor real de los bienes que produce, sino por sus necesidades mínimas y por la demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el número de trabajadores compitiendo por trabajar. Es importante entender que incluso en teoría el salario del trabajador no está determinado por el valor de su producto.

El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no privilegiados de la población. Por otra parte, bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados inevitablemente controlan, directa o indirectamente, las fuentes principales de información (prensa, radio, educación). Es así extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos absolutamente imposible, para el ciudadano individual obtener conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos políticos.

La situación que prevalece en una economía basada en la propiedad privada del capital está así caracterizada en lo principal: primero, los medios de la producción (capital) son poseídos de forma privada y los propietarios disponen de ellos como lo consideran oportuno; en segundo lugar, el contrato de trabajo es libre. Por supuesto, no existe una sociedad capitalista pura en este sentido. En particular, debe notarse que los trabajadores, a través de luchas políticas largas y amargas, han tenido éxito en asegurar una forma algo mejorada de "contrato de trabajo libre" para ciertas categorías de trabajadores. Pero tomada en su conjunto, la economía actual no se diferencia mucho de capitalismo "puro". La producción está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso. No está garantizado que todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo; existe casi siempre un "ejército de parados". El trabajador está constantemente atemorizado con perder su trabajo. Desde que parados y trabajadores mal pagados no proporcionan un mercado rentable, la producción de los bienes de consumo está restringida, y la consecuencia es una gran privación. El progreso tecnológico produce con frecuencia más desempleo en vez de facilitar la carga del trabajo para todos. La motivación del beneficio, conjuntamente con la competencia entre capitalistas, es responsable de una inestabilidad en la acumulación y en la utilización del capital que conduce a depresiones cada vez más severas. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo, y a esa amputación de la conciencia social de los individuos que mencioné antes.

Considero esta mutilación de los individuos el peor mal del capitalismo. Nuestro sistema educativo entero sufre de este mal. Se inculca una actitud competitiva exagerada al estudiante, que es entrenado para adorar el éxito codicioso como preparación para su carrera futura.

Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer, y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros-hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual.

Sin embargo, es necesario recordar que una economía planificada no es todavía socialismo. Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas sociopolíticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?

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Viaje a La Habana
VALLS, SYLVIA MARIA
(pp. 44 y siguientes del manuscrito más o menos en progreso).

FIDEL y FIDELA

"Los sueños no son disparates;
es la realidad la que no da pie con bola."

Fidela, "Torquemada en la hoguera´´
(Benito Pérez-Galdós)

[Es el 26 de julio, de 1986, día siguiente de la llegada de María a La Habana después de veintiséis años de ausencia. En esta secuencia, La Maga --doble o "doppeldänger´´ de María se paseará por el balcón del departamento de la Doctora y del Arquitecto, en el Vedado, permitiéndonos entrever, como a través de toda la obra, algunas de las reacciones más íntimas de María. Ésta, Paz,Teresa, Natacha, y sus dos anfitriones se encuentran ante el televisor aguardando la tradicional aparición del "milos gloriosus". En pantalla o en teatro, se podrían intercalar fragmentos del discurso en archivo. Las expresiones faciales de la Maga paseándose por el balcón quedan así al descubierto mientras su máscara de "marciana" descansa sobre el barandal del balcón, como radio capaz de emitir pensamientos no exteriorizados por la visitante a la Isla. La visión del "ojo interior" de María, en una filmación, podría proyectarse a partir del visor metálico y oscuro de dicha máscara, que le cubre toda la cabeza. En teatro, similar recurso: la máscara de "la marciana" es una gran pantalla sobre la que van pasando las imágenes que invaden sucesivamente la cabeza de María/Maga. Detrás, el océano insólito. [ {. . .} indica exclusiones de texto del manuscrito existente; de forma similar, se hacen apartes para facilitar comprensión del fragmento.Todo lo que la doble de María dice se oye como voz extra-mundana, o extra-terrestre.]

MAGA: Ah, que no quiere acabar de hacer su entrada el gran Señor, tremendísimo artistazo, de los más temibles magos del nuevo y viejo mundo. Presenciemos la arrebolada contemplación con la que sin duda cada uno de nuestros rostros se verá inundado tan pronto se digne asomar la jeta el portentoso personaje, pendientes todos del carismático poder que ejercen sus familiares gestos siempre iguales a sí mismos, primer orador del gran circo de oradores del siglo...del inmenso circo romano de las Naciones Reunidas Para la Discordia y el Genocidio y la Mutua Intimidación. Ah, pero si el que acaba de aparecer, el gran condecorado de hoy, resulta ser nada menos que el primo de Elenita; ahí tengo su teléfono. De veras que ya lleva como veinticinco años de director de Mazorra [el manicomio]. Hénosle ahí de estrella en Sancti-Spiritus, junto a las demás personalidades que pretendías ver, María (sin contar al portentoso "monumento histórico viviente" cuya presencia brilla por su ausencia...). Y miren a Carlos Rafael; cómo ha durado. Si recibió mis cartas nunca lo supe. Qué pensará de mis diatribas ecologistas, mariales y hasta santeras... Que estoy loca. (Pero eso es lo que decía el general de Gaulle de la intrépida e indomable Simona...A mi no me cabe duda alguna, de los dos, quién disponía de mayor lucidez.) {. . .} La locura anda por todos lados sólo que al manicomio llegan los que, quizá á gracias a una muy aguda sensibilidad, acaban por "estilizar" su comportamiento con tal de mantenerse vivos ante ese gran pavor ontológico que les impide lo mismo vivir que morir en paz. Igual que el ratón incapaz de decidir en qué dirección correr para llegar primero al queso, o para no ir a caer en la trampa. Se agota entre una y otra sin jamás llegar a ninguna, del puro miedo de equivocarse y al fin, como dijo Villon en su queja "perece de sed al borde de la fuente" (""je meurs de soif au près de la fontaine..."). Sólo que, bien visto, así andamos prácticamente todos en relación a lo espiritual: muriéndonos de sed al lado de la inagotable fuente... [Se avizora así. A partir del fondo marino sirviéndole de marco a la máscara-pantalla, un jardín interior que reconocemos como el interior de una Abadía del siglo XII del sur de Francia (podría ser Sénenque); la vista pasará del rosal a las columnas romanescas, a la oscuridad del interior de los pasillos que rodean la fuente de agua cristalina: la cámara habrá de efectuar una meditación profunda del agua de forma tal que, por un instante, gracias al silencio que los cantos gregorianos harán resonar, el espectador podrá pasar de la cotidianidad del tiempo sucesivo a la inmanencia de lo atemporal. Los elementos son el silencio, la fluidez de la luz en el agua, su canto, la voz que asciende y que desciende en las frases del latín, un pájaro apuntando el transcurrir del tiempo ya fuera del tiempo. A esta visión interna sucede una explicación "doctoral" por parte de la Maga.]

´´La esquizofrenia es una simple exageración de la división afectiva que ocurre cuando los sentimientos de fidelidad hacia el Gran Padre o la Gran Madre Todopoderosos hacen crisis y sabemos que, para sobrevivir, tenemos que defendernos de ellos aun a costa de incurrir un acto de exterminación por parte del Más-que-todos Poderoso -y- ante- todo-Fiel-a-sí. Es lo que Gregory Bateson llamaría una situación de "double bind'' o de "doble-friega" (en mexicano): Pa donde quiera que jales te jodiste; estás entre la espada y la pared --en términos de ajedrez, pillado en jaque-mate...Si el Chango grande (Mono en cubano) es el Estado Divinizado en la persona del Rey o del Papa o de la Reina Madre, que suele ser una hembra bien bragada --sin hablar del ubicuo ´´milos gloriosus´´, Comandante en Jefe, caudillo de la montaña o del desierto, para todos los gustos y necesidades hay-- arriesgamos acabar o en el manicomio o en el calabozo. Pero si el Chango Mayor resulta ser nada menos que una no-tan-sufrida madre (de esas que nos quieren, pero con tal de que nos parta un rayo...) el sujeto más pronto acabará en el manicomio que en la cárcel; de cualquier forma irá á a dar a uno de esos dos lugares de expiación, si no es que ya están ambos tan repletos que acaben por dejarnos hablar con nuestros fantasmas en casi cualquier esquina, siempre y cuando lo hagamos en voz baja, claro, y no armemos el gran aquelarre o salgamos corriendo completamente "amok''...es decir, totalmente des-bo-ca-dos, mentalmente des-o-lla-dos.´´

[Pasamos del aula donde La Maga disertaba en atuendo escolástico, mostrando diapositivas de esquizofrénicos y maníaco depresivos, a la pantalla del televisor de la sala de la Doctora. Se aprecia la figura de una "pionera" treceañera desgañitándose con la proclamación a viva voz de su fidelidad más apasionada a Cuba, a la Revolución, a sus líderes; al terminar lo cual, aparecerá la solemne y ampulosa figura por todos esperada... Entonces la jovencita, ramillete de flores en mano, se acercará á al "monumento histórico viviente" quien la recibirá en sus brazos con un movimiento que pone de manifiesto, sobre todo, un avanzado estado de rigidez corporal: mero retrato físico de la esclerosis espiritual, mental, intelectual que lo agobia a él y, con él, a su sufrido pueblo.]

LA MAGA en su aparte: ´´Ah, pero mírenlo, ya apareció, cabeza, hombros, torso fornido y bien comido, piernas hasta la rodilla --no se le ven los pies. Pero qué poco dramático ha estado este asunto, totalmente desprovisto de "momentum'' su presentación, como si el de la cámara a propósito le hubiera negado su colaboración en eso de ir mostrando a la tan cotizada "vedette'' poco a poco, en todo su esplendor, escatimándole cualquier cosa que pudiera otorgarle cierto "poder" (´´aché!´´) a su entrada. Distó mucho de lograr lo que se llama "una entrada Real", de Rey, ni memorable siquiera...No apareció con su perfil romano entre la muchedumbre y después de frente y en lo alto, o de espaldas y en lo alto, con todo su pueblo alrededor, la gran marea humana presta a moverse como una sola gran bestia hipnotizada por el extraordinario magnetismo del nuevo Moisés: Moisés caribeño quien un día de enero hace ya un cuarto de siglo brilló bajo todas las luces y con su varita mágica personal logró ofrecerle al mundo entero el más sublime ejemplo de disciplina espontánea enardecida por el amor, la admiración, la esperanza y el respeto. [El "ojo interior" instalado en la máscara mostrará, simultáneamente, el momento (archivado en blanco y negro) en que la muchedumbre plasmada a los pies del "Caballo", allá abajo frente al Palacio Presidencial, después de las palomas y del "Voy bien, Camilo? --Vas bien, Fidel", a la sola orden del aguerrido Comandante-en-Jefe de las Fuerzas Rebeldes (frente y temple martianos, cuello de Minotauro, y honda de David) se bifurca --la marea humana se parte en dos como las aguas del Mar Rojo para dejar pasar al joven Patriarca en la cúspide de su gloria, justo en el momento cuando sabe que puede caminar entre ella sin más protección que el amor que ha prendido en cada uno de los millones de corazones palpitando a sus pies.]

A sus pies también rendidos los que nos quedamos en casa frente al televisor, fascinados por aquel espectáculo sin precedentes que captaban las cámaras consagrantes de "his-to-riao. Amo y Señor de nuestros corazones aquel día sin igual de verdaderos Reyes Magos ("creíamos, oh, y cómo creíamos...¡cómo no íbamos a Creer!).

(Pero no todos creyeron; algunos supieron ver...siempre algunos suelen "ver´´, igual que estás tú viendo ahora, María.)

Rey de reyes "et primo inter pares", primero entre "iguales": Pero ¿y sus demás pares qué? ¿Camilo? ¿El Ché? Sólo el tercero, siendo negro, no le hacía mella... Si hubiera sido Mella... [ Julio Antonio Mella, fundador del primer Partido Comunista Cubano, cuya gestión histórica quedaría "borrada", como quien dice, para que la paternidad del nuevo Partido, piedra de fundación de la nueva sociedad socialista, pudiera serle atribuida al ´´one and only" padre de todos nosotros y fundador, como quien dice, de la nueva patria --y a más nadie más...]

El ´´si hubiera sido Mella´´ va acompañado del gesto de la Maga desde el balcón, simulando que le cortan la cabeza, ojos desorbitados en lo que "estira la pata": "Si sigues así es lo que te va a pasar..." se oye advertirse en voz extra-mundana).]

LA DRA. PSICOLOGA [desconsolada]: Fíjate que no tomaron su entrada de la forma que suelen hacerlo...cómo va llegando, desde lejos, así, no sé...de otra forma; me siento bastante defraudada, la verdad.

MARIA: Yo sé a qué te refieres...Yo también esperaba verlo llegar de otra forma. Como aquella vez cuando llegó a Palacio, llegando de la Sierra...

LA DOCTORA [vivamente emocionada]: Así!... Así mijmitico! ¡Cómo supiste! [voltea a mirar a María con los ojos colmados de alegría y de curiosidad, hasta con agradecimiento]

MARIA [tomando impulso]: ...como Moisés ante las aguas del Mar Rojo logrando el milagro inaudito de poder mover las masas a su antojo, como si hubiese tomado un cuchillo y hubiera partido un pastel en dos...

MAGA: Sí, tú lo has dicho María. Así de fácil...Fue como tomar un cuchillo y partir a un pueblo en dos...entre ellos mismos y al interior de cada cual...¡la esquizofrenia!

MARIA [estimulada por el fervor en los rostros de sus anfitriones] ...la gente, tan indómita, tan desorganizada, de pronto unida y disciplinada, bajo el mando de un líder sin igual...Qué carisma, ché...Aunque ni más ni menos que el del mismo Ché. Quizá si acaso un poco más consentido, por ser del patio...Pero cómo hemos querido al Ché, también...Yo lo veo, no sé, como a un lucero que atravesó, fugaz, la gran noche del siglo...

LA DOCTORA Y EL ARQUITECTO AL UNISONO: Así mijmitico. Tú lo has dicho: como un fugaz lucero en la noche de nuestro siglo! MAGA: ¡Qué ingenuidad la de la gente, la verdad...! Y tú, dándoles por su lado...Mejor háblales de Simona, chica, para que se enteren de lo que es la verdadera claridad en medio de la más apabullante oscuridad...Pero algo tuvieron que tener en común esos dos, a parte de morir tan jóvenes, incluso cuando la "pureza" de aquél no pasara de una profunda aspiración, que ya de por sí es algo. En cambio... [imitando el arabesco de los brazos del "Patriarca" en el gesto de rascarse la nariz con disimulo, mientras se dispone a comenzar a hacer lo que mejor sabe]: ¿¡Tú?!

FINAL DEL ´´fragmento del Viaje a La Habana´´, parte del segundo día de la narración. Las noches se componen de secuencias oníricas que entretejen distintas viñetas sobre el pasado floridano de María, incluyendo el viaje de Doña Ursula de Avero y sus tres hemanas desde San Agustín de la Florida hacia La Habana en 1763 cuando el Tratado de París le devolviera a la Corona española la ´´Perla de las Antillas´´ a cambio de San Agustín. Un contrapunteo al viaje de la Maga María dentro del marco provisto por los siete días de su visita después de 26 años de ausencia. Otra María (Fenwick, después Evans, después Peavett, después Evans Hudson, pero apodada ´´María la buena´´) ha sido documentada por Eugenia Price. En las secuencias sobre la saga migratoria Cuba-Florida, estos dos personajes históricos cruzan sus caminos en direcciones opuestas.

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Poema obrero
José "Pepe" Alanís

Vos me entendés porque hay un solo idioma
a través de los ojos y del tiempo
y en este lapso tan nuestro de la vida
se vuelven imposibles los silencios…
Salís, con tu morral de madrugadas
a plantar rascacielos,
subís a los andamios
- hambruno equilibrista de los mayores riesgos-
modelás tus angustias con fretachos
y un sol de mediodías te sorprende
en fiambres repetidos
o en el humilde asado jornalero.
Por vos y para vos, me salta la verdad que llevo dentro.
Le pongo maquillaje a la tristeza
y te canto alegrías, futureando
tu indeclinable esfuerzo…
Y sos en este lapso de la vida
un peón de construcción, o un carpintero,
un herrero, un postal, un canillita,
un sastre, un lustrador o un zapatero…
Por vos y para vos, le pongo maquillaje a la tristeza
y te canto alegrías, futureando
tu indeclinable esfuerzo…
Estibador de puertos somnolientos,
gráfico libertario y humanista,
textil todo fervor en tus anhelos,
bancario, fogonero, periodista,
por vos y para vos, asalariado, peón rural, changador o barrendero,
por vos y para vos desocupado
mecánico, pintor, picapedrero…
Metalúrgico sol, profundidad minero,
frutal agricultor, crocante panadero,
por vos y para vos que sos el todo
poeta y escultor, música y nervio:
se me figura un pan todo este canto,
un pan universal como los vientos….
Obrero, calle, angustia y universo,
la mesa está servida para todos
y entre todos
el pan compartiremos…!!!

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